El Loco siguió con su relato:
" El Ciego nos llevo por partes desconocidas del bosque, desconocidas por mi joven mente. Tenia miedo de preguntar que pasaba, miedo sembrado por el rostro de temor de mi madre, y el apuro del ciego. Por cierto, para ser un ciego, se movía muy bien tras los elaborados caminos de un bosque salvaje. El viaje duro cuatro días, en los que solo parábamos para comer, beber y dormir. Poco a Poco, el camino que usaban comerciantes y caballeros se hacia mas y mas suave, hasta que el camino se perdió. Cuando iba a preguntar si estábamos perdidos, el Ciego dijo: "Hemos llegado".
¿Hemos Llegado?... yo solo veía una cascada que al caer sobre los grises riscos creaban arco iris que a la vista de un niño eran mágicos. La nieta del Ciego y yo quedamos pasmados por la belleza del paisaje. Pero mas allá de un espectáculo que quitaba el aire, era mas un camino sin salida. La roca era muy resbalosa para escalarla, y el ciego era ya muy viejo para subirla. En un mi momento se construyeron tantas estrategias en mi mente para salir de allí y todas terminaban con un problema. Temí por nuestra seguridad.
El Viejo tomo mi hombro, y dijo "Eres muy ciego para ver"... palabras llenas de sabiduría. El camino por las aguas que parecían profundas, pero eran pandas, y desapareció tras la cascada. Quede impresionado. Lo seguimos hasta entrar en una cueva en la que la luz desaparecía. Y dijo: "El camino es largo hasta el corazón de la montaña, nos tardara nueve días llegar allí. Descansaremos para empezar lo mas antes posible. Hija mía, ve por algo de agua". Cuando La nieta dejo el cuarto, el ciego me dijo: "Asómate por la cascada, y empezaras a entender porque estamos aquí". Me asome por las aguas frías y relajantes, y vi a los bárbaros que habían tomado mi casa. El León se estaba llevando a la nieta del ciego. Me apresure a correr tras ellos, pero el viejo sujeto mi túnica, impidiéndome moverme y dijo: "Es muy tarde para la pobre, pero no te preocupes, ella no sera lastimada, ahora es mas importante lo que hay en el corazón de la montaña""
No podía esperar a escuchar la historia de cuando rescataban a la nieta. Yo mismo tuve un sueño en el que yo estaba rescatando una persona de raza morena, diferente a la nuestra, y diferente a la de los esclavos. Sus ojos eran negros, como su cabello. Estábamos en unas ruinas de una plaza de comercio. Pero me disparaban con ballestas al tratar de rescatarla. Estoy seguro que la historia del viejo sera mejor.
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